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Muchas personas sufren frecuente de dolores en los huesos, puesto que vamos avanzando en edad ya no somos tan jóvenes es muy común que experimentemos dolor leve al ponernos de pie, subir las escaleras, o al hacer ejercicio. El cuerpo ya no se recupera tan rápidamente como lo hacía en los años mozos y ojos no les catalogo de viejos, es simple y pura realidad.

Pero en la generalidad de los casos esa aflicción en los huesos puede ser un dolor reflejado que proviene probablemente de las articulaciones y de los tejidos blandos circundantes. Como sabemos las articulaciones están formadas por cartílagos, tejido conectivo (gomoso en el extremo de huesos) que permite amortiguar la movilidad de las articulaciones para que estas le permitan desplazarse suave y fácilmente.

Lamentablemente y como todo estos órganos también se desgastan, imagínese toda una vida ayudándole a caminar y permitiéndole hacer ejercicios, etc. La degeneración del cartílago es inevitable, y la larga concluye en una inflamación crónica en la articulación. Y esta inflamación sino es tratada a tiempo causa fracturas en el mismo. También es este proceso se compromete el liquido sinovial el cual nos permite la lubricación necesaria para lograr el movimiento. Al no disponer de la cantidad necesaria las estructuras óseas se rasgan continuamente entre si, ocasionando que estas incrementen su grosor dándole paso a la formación de osteofitos, están en las manos, los pies, la columna vertebral y articulaciones que soportan peso, como las caderas y las rodillas.

Hay varias causas posibles para el dolor: la osteoporosis, los movimientos repetitivos, las lesiones, la inactividad, la mala postura y como ya mencionamos la edad. Algunos recurren a medicamentos para hacer frente a este dolor constante y punzante, que a la larga dejan secuelas. Vamos a se sinceros no hay mejor alternativa que los remedios naturales para minimizar el dolor óseo y articular, y si a este tratamiento le adiciona pequeños cambios de costumbres como puede ser la ingesta de suplementos, cambios en la dieta, baños en aguas termales y terapias alternativas (acupuntura, etc.), ejercicios y sobre todo reducir su peso, estas opciones son claves para apalear el dolor articular.

Pero hoy le vamos a mostrar una receta, si de esas salidas de la botica de la abuela que está causando furor entre los pacientes con esta condición ya que les esta permitiendo reducir sus dolencias y mejorar su calidad de vida. Con esta preparación usted podrá regenerar sus articulaciones y fortalecer sus huesos, tome nota y siga al pie de la letra las indicaciones:

Ingredientes:
3 Cucharadas de pasas
40 Gramos de semillas de calabaza
2 Cucharadas de gelatina sin sabor
4 Cucharadas de semillas de sésamo
200 Gramos de miel
8 Cucharadas de semillas de linaza

Procedimiento:
Debe clocar todos los ingredientes en una licuadora.
Licúe hasta obtener una mezcla sin grumos.
Coloque el resultado en un recipiente y refrigérelo.

Indicaciones:
Tomar una cucharada de este remedio dos veces al día, una antes del desayuno y otra antes del almuerzo. A los pocos días sentirá una franca mejoría. Continúe este tratamiento diariamente hasta que sienta los resultados claramente en su cuerpo, o si lo prefiere puede seguirlo usando de manera que fije un precedente de prevención. Complemente el tratamiento con series de ejercicio que no sean muy fuertes, más bien vaya aumentando la intensidad de los mismos a medida que su cuerpo tome fuerzas como resultado del tratamiento. Una vez por semana permítase unos baños en aguas termales estos son ideales para relajar las articulaciones y fomentar la elasticidad. Este tratamiento no tiene ninguna contraindicación puesto que es totalmente natural incluso se prevé que estimula el proceso digestivo y facilita la absorción del calcio provenientes de los alimentos que consume o de los suplementos vitamínicos.

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