Share Button

¡Alerta! ¿Hay momentos en su día a día, que siente como si todo está fuera de su control? Este tren loco de alto octanaje, llamado vida puede hacernos sentir como peces enganchados en una caña de pescar, girando en todas direcciones y preguntándonos ¿Qué diablos acaba de ocurrir?! Ni que decir, cuando los compromisos apremian; más si se tiene familia, trabajo, pareja, hijos, etc. Todo representa un gran desafío y es allí cuando se suele alterar el control que suponemos tener.

Abrumada

¡Pero deténgase! Ese trabajo que está haciendo presionando involuntariamente es impresionante y puede que le deje atrapado en una larga lista de tareas pendientes. Lo peor es que no visualizamos la raíz del problema y pensamos que moviendo o tachando actividades esto va a mejorar. Pero, lo que posiblemente necesite es detenerse unos minutos y tomarse un café o té. Disfrutar de ese aroma le permitirá relajarse, como quien dice aterrizar y bajar los niveles.

VivirSinAnsiedad

Cuando nos encontramos inmersos en el caos interminable de lista de tarea y las responsabilidades; no percatamos que la presión viene dada por una actividad cerebral que generalmente se inicia en la madrugada, y la mente no para de trabajar. Ese es el momento en que usted debe colocar el piloto automático y tome un descanso, y su cuerpo se lo va a agradecer. Le vamos a proporcionar una serie de trucos para bajar los niveles y para que retome el control de sus días.

1. Comience su día con el pie derecho:
Si su día de locos comienza a primera hora de la mañana; pues levántese un poco antes que el resto del grupo familiar. Ese tiempo adicional dedíquelo a usted, por ejemplo, trate de trotar cerca de su casa, practique un poco de yoga (esto le permitirá despertar sus sentidos) o simplemente siéntese a tomar un buen café y a disfrutar de ese momento. Estos momentos de privacidad le permitirán visualizar y organizar todo cuanto le viene en el resto del día. Y se dará cuenta cuan productivo puede ser.

2. Borrar el desorden:
Echar un vistazo a su espacio de trabajo, el auto y el hogar. Si estas áreas están desordenadas se puede crear una sensación de caos, haciendo que se sienta un poco fuera de control. Aparte un tiempo para organizar estas aéreas, para mantener los niveles de estrés bajo control.

3. Conocer los factores desencadenantes:
¿Que lo altera? Las deudas, el trabajo, los acontecimientos diarios, las discusiones, el trafico, etc. Cuando somos capaces de identificar los factores desencadenantes, podemos trabajar a través de ellos con paciencia y dedicación. Cuando llegue el momento de alguno de ellos trate de optar por alguna alternativa que le proporcione un poco de calma. Céntrese en resolver sin agobiarse.

4. Compruebe su calendario:
Debemos aprender a decir “NO”. Trate de organizar su día en una agenda y no diga “si” a todo sin llevar el control porque precisamente esa es una de las cosas que nos suele alterar. De un orden de prioridad a las tareas (citas, trabajo, reuniones) diarias y establezca un plan de acción. Si por alguna eventualidad una le llevó más tiempo de lo previsto podrá avisar con anticipación y no quedará mal con nadie y seguirá llevando el control de la situación.

5. Cultive su cuerpo y su mente:
Tómese algunos minutos al día para revisar su postura, hacer algunos ejercicios de respiración, meditar, o tomar un descanso para estirarse. Cinco minutos relajado, tomándose una bebida refrescante le ayudará a despejar la cabeza y reorientar. Si es posible, levántese y salga a la calle. Muévase y desconéctese su cerebro se lo agradecerá.

6. Al terminar el día de las gracias:
Al final del día, antes de ir a la cama, tome un momento (al igual que lo hizo al levantarse) para desconectarse y drenar las cargas del día; algunas posturas de Yoga le ayudarán incluso hasta para conciliar el sueño. De las gracias a la divinidad por lo que ha recibido ya sea bueno o malo y haga una autopsia del día para que tenga presente lo que tiene que corregir para el siguiente día. De hecho si puede haga una lista, que le permita tomar las previsiones y evitar imprevistos.

7. Errar es humano, perdonar es divino:
La vida es bastante difícil, así que no es necesario añadir auto-juicios y pensamientos de derrota. Todos somos humanos y podemos equivocarnos. Tómese un tiempo para evaluar su plan de acción y reorganizar. Si su ajetreo está afectando a sus relaciones con los demás puede ser el momento para buscar alguien en quien delegar algunas actividades (cuatro manos hacen más que dos). No sea tan estricto consigo mismo y sobre todo no se plantee metas tan exigentes, vaya de menos a más y así podrá abarcar más terreno.

Cuando las cosas se dificultan, en vez de alterarse y perder el control (cosa que no es fácil y requiere mucha práctica) a veces lo que se necesita es un poco de cambio de perspectiva. La vida de por sí es una locura, así que no pierda la su conexión con la tranquilidad. Cierra los ojos y concéntrese en su respiración. Deje a un lado el mundo exterior y proporciónele un poco de calma a su espíritu. Con las herramientas adecuadas puede convertir el ojo de la tormenta, en el momento más controlado de su vida. Recuerde que si se altera y pierde el control no encontrará la solución y todo será un caos.

Hay formas de manejar la ansidedad?..."Vive Sin Ansiedad" es un método online con fines educativos para superar los trastornos de ansiedad generalizada. Este método es 100% natural y es apto para personas de todas las edades... Si quieres más información, haz click aquí!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *